dijous, 18 de març de 2010

Pluriarquía y Netocracia


Pluriarquía

Término usado por primera vez por los ensayistas suecos Alexander Bard y Jan Soderqvist para definir el sistema de decisión colectiva de la netocracia. Según estos autores en plurarquía

todo actor individual decide sobre sí mismo, pero carece de la capacidad y de la oportunidad para decidir sobre cualquiera de los demás actores

Por ello

hace imposible manterner la noción fundamental de democracia, donde la mayoría decide sobre la minoría cuando se producen diferencias de opinión.

En un sistema pluriárquico la toma de decisiones no es binaria. No es sí o no. Es en mayor o menor medida. Alguien propone y se suma quien quiere. La dimensión de la acción dependerá de las simpatías y grado de acuerdo que suscite la propuesta. Aunque la mayoría no sólo no simpatizara sino que se manifestara en contra, no podría evitar su realización.

Teorías de la plurarquía

Pero para los creadores del concepto, tenía un sentido negativo, dado que su mirada se orienta hacia lo político como proceso nacional, no hacia el análisis de la red social. Para ellos, la plurarquía no sería el gobierno de las redes, sino el colapso de la democracia a manos de una minoría ciberactivista que consigue evitar la disciplina democrática creando entornos paralelos.

Desde una perspectiva diferente, el glocalismo, que limita su ámbito a redes civiles deliberativas, verá la plurarquía como una suerte de radicalización en el ámbito local (redes altamente distribuidas) de la democracia.

La plurarquía en nuestra tradición

Desde la perspectiva ciberpunk y del sionismo digital, la plurarquía aparece espontáneamente en las redes sociales distribuidas y se hace posible en estas redes al imperar en ellas lo que Juan Urrutia llamó lógica de la abundancia: la opción de cada uno no merma las posibilidades de los demás. En democracia sin embargo, la escasez impone la decisión colectiva a la individual.

Para el movimiento neovenecianista la vivencia de la plurarquía es el objetivo mismo de sus comunidades, comunidades que son plenamente políticas, es decir, que no sólo se definen sobre procesos conversacionales o deliberativos sino por producir su propia existencia a través de la actividad económica dentro de un modelo basado en la democracia económica.

Término creado por los ensayistas suecos Alexander Bard y Jan Soderqvist. Mientras en la teoría de la netocracia de estos autores da nombre a la nueva clase dominante de la Era de la Información, en las teorías de la plurarquía define a los dinamizadores de una red social distribuida.

Netocracia

La teoría de la Netocracia de Bard y Soderqvist

En esta corriente la plurarquía no tiene un sentido positivo: Poniéndose en la mirada del estado nacional, no consideran que esta sea un mecanismo o una forma de organización universal o hacia la que se tienda universalmente, sino escuétamente, el orden interno de la nueva clase capaz de no someterse a la disciplina de la democracia: la netocracia.

Las redes distribuidas se organizan pluriárquicamente, es decir no existe dirección en el sentido tradicional. Sin embargo surgen en el interior de estas redes grupos cuyo principal objetivo es dar fluidez al funcionamiento y los flujos de la red. Son grupos especializados en proponer acciones de conjunto y facilitarlas. No suelen estar orientados hacia fuera sino hacia el interior, aunque inevitablemente acaben siendo tomados, desde fuera, por la representación del conjunto de la red o cuando menos como la materialización de la identidad que les define.

Estos grupos son los netocracia de cada red, sus líderes en el sentido estricto, pues no pueden tomar decisiones pero juegan con su trayectoria, prestigio e identificación con los valores que aglutinan la red, a la hora de proponer acciones comunes.